La confianza empresarial repunta en Alemania

El índice Ifo señala los primeros indicios de mejora

La confianza empresarial en Alemania aumentó en febrero, lo que apunta a los primeros síntomas de estabilización en la mayor economía de Europa. Así lo informó el Instituto de Investigación Económica (Ifo), cuyo índice de clima empresarial subió hasta los 88,6 puntos, frente a los 87,6 registrados en enero.

El organismo elabora este indicador a partir de una encuesta mensual a unas 9.000 empresas de los sectores manufacturero, servicios, comercio y construcción, convirtiéndolo en una de las referencias más seguidas para medir el pulso económico del país.

Según destacó el presidente del Ifo, Clemens Fuest, las compañías se muestran más satisfechas con su situación actual y valoran con mayor optimismo sus expectativas. “La economía alemana muestra los primeros signos de recuperación”, señaló al presentar los resultados.

Impulso desde la industria y los servicios

El sector manufacturero volvió a mejorar su nivel de confianza. Las empresas industriales consideran que su situación presente es notablemente mejor y, aunque las expectativas futuras se evaluaron con algo más de cautela, la evolución de los pedidos resulta más favorable. Además, muchas compañías revisaron al alza sus planes de producción.

También el sector servicios experimentó un avance en el indicador, especialmente gracias a la logística, donde se percibe una mayor actividad y dinamismo.

Comercio y construcción muestran señales mixtas

En contraste, la confianza empresarial retrocedió ligeramente en el comercio. Los empresarios, en particular los minoristas, consideran que su situación actual se ha deteriorado respecto a meses anteriores.

En la construcción, el clima empresarial mejoró, aunque el ritmo de recuperación de los pedidos sigue siendo lento y gradual, sin un repunte contundente.

Un termómetro clave para la economía alemana

El índice Ifo es uno de los principales barómetros adelantados de la actividad económica en Alemania. El repunte de febrero refuerza la percepción de que la economía podría estar dejando atrás su fase más débil, impulsada por la industria y los servicios, aunque persisten desafíos en algunos segmentos del mercado.