El turismo alemán retrocede en Pitiusas y alarma al sector

CAEB advierte de caídas y pérdida de peso en 2025

El mercado alemán cerró 2025 con un balance negativo en Ibiza y Formentera, un resultado que el vicepresidente de la CAEB, hotelero y economista José Antonio Roselló, calificó de evolución poco brillante tras un año de fuertes oscilaciones. Según datos de Ibestat citados por Roselló, el destino encadenó descensos destacados en julio y agosto, con retrocesos del 9,93% y del 6,82% frente a 2024, respectivamente. En el conjunto del año, la caída fue del 2,72%.

El ajuste se suma a un ejercicio anterior ya negativo. Roselló recordó que en 2024 esta nacionalidad bajó un 4,96%, lo que refuerza la idea de una tendencia que no se limita a un bache puntual. Además, el mercado alemán ha perdido posiciones en el ranking de emisores en las Pitiusas. Roselló señaló que actualmente ocupa el quinto lugar, por detrás de Reino Unido, España, Italia y los países del Benelux.

El diagnóstico incluye una llamada a actuar. Roselló planteó si es aceptable que, con Alemania mostrando perspectivas de recuperación, los registros en las Pitiusas sigan bajos y en retroceso para un mercado considerado clave. En su lectura, la situación exige invertir la dinámica y acelerar una acción de promoción enfocada en ese emisor.

Mallorca muestra señales de enfriamiento desde mayo

Para contextualizar el problema, Roselló apuntó a lo ocurrido en Mallorca como una señal de tendencia. En 2024, el mercado alemán todavía creció un 10,17% sobre 2023, pero en 2025 comenzó a debilitarse con una secuencia de meses alternando avances y retrocesos. Los primeros compases del año mantuvieron un tono más favorable, en parte porque en Mallorca la temporada suele adelantarse. Sin embargo, a partir de mayo se registraron descensos constantes en el número de viajeros alemanes.

El comportamiento del turismo internacional en Mallorca fue descrito como discreto. No se trató de un balance negativo en términos generales, pero sí de una evolución sin brillo. En contraste, el gasto turístico se comportó bien, un matiz relevante para un sector que evalúa el impacto no solo por volumen de visitantes, sino también por capacidad de gasto.

Roselló indicó que existe preocupación en el sector hotelero mallorquín ante estos signos de retroceso. Según su análisis, dentro del propio sector hay convicción de que el fenómeno se vincula, en parte, a las corrientes y manifestaciones antiturismo en Baleares, que estarían teniendo un efecto negativo en los flujos, por delante de los problemas específicos de la economía alemana.

Economía alemana: transición energética, industria y señales mixtas

Roselló enmarcó el contexto macroeconómico alemán en un proceso de cambio estructural derivado de la guerra de Ucrania y de la renuncia al gas ruso barato. Añadió que los precios de la energía en 2025 siguieron por encima de los niveles previos a la pandemia. También situó como factor de presión la transición verde, inevitable pero en algunos puntos acelerada, en su opinión, con impacto especialmente visible en la industria automovilística. A esas tensiones se suma la competencia de China en un sector que Alemania dominaba.

En el plano de crecimiento, recordó que Alemania registró cifras negativas en 2023 y 2024 y que en 2025 apenas avanzó un 0,2% anual. Ese punto de partida explica, según Roselló, por qué se han extendido lecturas pesimistas en los medios sobre la economía alemana. Aun así, defendió que la situación podría no ser tan negativa como se describe, al estar activándose un cambio estructural con una orientación más favorable a medio plazo.

Roselló citó previsiones de la OCDE para 2026 que apuntan a un incremento del consumo privado y de la inversión, con una tasa de paro baja en niveles reducidos y una previsión del 3,6% para 2026, además de una inflación en torno al 2,1%. En su argumento, una combinación de más consumo, empleo sostenido y precios contenidos suele traducirse en más viajes, lo que podría reactivar la demanda hacia España y Baleares.

Reformas, bolsa y promoción: el debate sobre el próximo ciclo

La OCDE, según Roselló, atribuye un peso significativo a la disipación de incertidumbres ligadas a la acción pública, con referencias a la clarificación del mapa político y a una moderada flexibilidad en la orientación presupuestaria alemana, que implicaría un cambio de filosofía. En el mismo sentido, mencionó el comportamiento bursátil como señal de confianza, con el índice DAX 40 creciendo en 2025 alrededor del 22,5%, por encima del Euro Stoxx, que avanzó un 17,43%.

Roselló señaló además el regreso de una gran coalición entre democristianos y socialdemócratas, y un programa amplio de inversiones en defensa, infraestructuras y transición ecológica apoyado en una nueva política de déficit y deuda pública. Indicó que algunos economistas consideran esa orientación muy agresiva y que sus críticos advierten de riesgos como mayor masa monetaria, inflación e impuestos más altos que erosionen la capacidad de consumo. En su lectura, el resultado final aún está por definirse, pero podría ser positivo si se combinan inversiones con medidas de flexibilización administrativa, digitalización y ventanilla única empresarial.

Como recordatorio para el sector, Roselló subrayó que en etapas en las que Alemania iba mal o generaba dudas, el turismo hacia España y Baleares mantuvo registros positivos. Por eso plantea que los datos negativos recientes en Mallorca y en Ibiza y Formentera podrían responder a un retardo del efecto macroeconómico, además del impacto atribuido a la mala imagen asociada a las corrientes antiturismo. Su conclusión operativa es directa: si Alemania muestra signos de recuperación, Baleares necesita reforzar la promoción y corregir factores reputacionales para no seguir perdiendo tracción en un mercado clave.