Un plan para recuperar competitividad en Europa
Renault ha presentado futuREady, su nueva hoja de ruta para la segunda mitad de la década, con la que pretende reforzar el crecimiento mediante nuevos productos, tecnología y una reorganización industrial centrada en eficiencia. El grupo prevé lanzar 36 modelos hasta el final de la década, en un movimiento que busca consolidar lo avanzado con el plan Renaulution y elevar la competitividad frente a fabricantes chinos en innovación, costes y velocidad de desarrollo.
En objetivos financieros, la compañía apunta a un margen operativo del 5% al 7% sobre la cifra de negocios y a un free cash-flow del Automóvil de al menos 1.500 millones de euros anuales de media en el medio plazo. François Provost defendió que el reto es convertirse en el “constructor europeo de referencia”, con productos desarrollados y producidos en Europa con altos estándares en atractivo, tecnología y coste.
Fábricas con IA, menos piezas y robots humanoides
La estrategia industrial pone el foco en acelerar el ciclo de desarrollo de nuevos modelos a dos años, replicando el enfoque aplicado al Twingo. Renault quiere elevar la eficiencia productiva a través de una digitalización más profunda y un uso intensivo de inteligencia artificial, apoyándose en un metaverso industrial que funciona como gemelo digital de sus plantas para supervisar procesos en tiempo real y anticipar incidencias.
Entre las medidas anunciadas figuran una reducción del 30% en el número medio de piezas por vehículo, la incorporación de 350 robots humanoides de nueva generación y la optimización de la cadena de suministro con sistemas de control digital. Con ello, el grupo espera recortar a la mitad las interrupciones en fábricas, reducir el consumo energético un 25% y bajar los costes de producción alrededor de un 20%, con mejoras asociadas en calidad y trazabilidad.
Oferta: 22 modelos en Europa y electrificación escalonada
En producto, Renault planea 22 lanzamientos en Europa, de los que 16 serán eléctricos, además de 14 modelos a escala internacional. En la marca Renault, el objetivo es introducir 12 productos en el continente. Aun así, el grupo prevé mantener la tecnología híbrida en Europa más allá de 2030, al considerar que la electrificación avanza de forma gradual, y también estudia ampliar la hibridación en mercados fuera de Europa.
En volumen, la compañía aspira a superar en 2030 los 2 millones de vehículos vendidos al año, con el 50% de las ventas fuera de Europa. Su ambición es que las ventas de vehículos electrificados alcancen el 100% en Europa y el 50% fuera del continente.
En el caso de Dacia, el plan contempla acelerar la electrificación hasta situarla en dos tercios de las ventas al final de la década, reforzar su ofensiva en el segmento C para llegar a un tercio de sus ventas en 2030 y ampliar su gama eléctrica de 1 a 4 modelos.
Nueva plataforma: 800 voltios, 10 minutos y SDV
Renault lanzará una plataforma modular con arquitectura de 800 voltios orientada a habilitar cargas rápidas de hasta 10 minutos a partir de 2030. La base cubrirá del segmento B+ al D y se adaptará a diferentes carrocerías, desde berlinas hasta SUV y monovolúmenes. La plataforma incorpora diseño de batería cell-to-body, con un recorte del 20% en piezas y compatibilidad con celdas pouch, prismáticas y blade, además de una tasa de carga anunciada de hasta el 70%.
En prestaciones, Renault afirma que la arquitectura permitirá hasta 750 km de autonomía WLTP en la versión 100% eléctrica y hasta 1.400 km en una variante Range Extender, con emisiones por debajo de 25 g de CO2/km. El sistema también integrará una arquitectura electrónica centralizada bajo el concepto Software Defined Vehicle, con capacidad de actualizar de forma remota (FOTA) hasta el 90% de las funciones. La nueva RGEV Medium 2.0 se desarrollará en Francia y busca reducir costes en un 40% frente a la generación actual de eléctricos del grupo.
En baterías, el grupo usará químicas de alta densidad para modelos de mayor potencia, con una evolución hacia 800 voltios desde 2028, y optará por químicas más asequibles en vehículos pequeños y autonomías estándar, manteniendo 400 voltios en segmentos A y B con recargas en torno a 20 minutos al final de la década. La plataforma integrará además la tercera generación de motores eléctricos con tecnología EESM de rotor bobinado y sin tierras raras, con eficiencia del 93% en autopista y un aumento de potencia del 25% hasta 275 CV, con desarrollo en Europa orientado principalmente al mercado europeo.

