El banco digital refuerza beneficios, gana escala y convierte a España en uno de sus grandes motores
Revolut ha cerrado 2025 con unas cifras que consolidan su transformación de fintech ambiciosa a entidad financiera de escala global. El banco digital obtuvo un beneficio neto de 1.500 millones de euros, un 60% más que los 936 millones logrados en 2024, mientras que el beneficio antes de impuestos alcanzó los 2.000 millones, con un avance del 57%. Son datos que no solo marcan un nuevo máximo histórico para la compañía, sino que también extienden a cinco años consecutivos su racha de rentabilidad.
El crecimiento no se ha apoyado en una sola palanca. Revolut ha conseguido aumentar ingresos, mejorar márgenes, ampliar su base de clientes y reforzar su negocio empresarial al mismo tiempo. Esa combinación es la que más valor tiene para el mercado, porque muestra que no se trata de una expansión basada solo en volumen, sino de un modelo capaz de ganar tamaño manteniendo eficiencia y rentabilidad.
La empresa fundada en 2015 en Reino Unido insiste en su ambición de convertirse en un banco verdaderamente global. Y los números de 2025 apuntan en esa dirección. El margen antes de impuestos se situó en el 38%, tres puntos por encima del ejercicio anterior, una mejora que refleja el fuerte apalancamiento operativo del negocio y la capacidad de la firma para rentabilizar su crecimiento a gran escala.
Ingresos más altos y un negocio cada vez más diversificado
Los ingresos del grupo ascendieron a 5.300 millones de euros, un 46% más que en 2024. El avance fue generalizado en todas las líneas de actividad, aunque el segmento de Revolut Business volvió a destacar con fuerza hasta representar ya el 16% de la facturación total. La entidad subraya además que cuenta con 11 líneas de producto que superan individualmente los 115 millones de euros, una señal clara de diversificación y de menor dependencia de un único motor de ingresos.
También el balance muestra una expansión intensa. Los saldos de clientes aumentaron un 66%, hasta 57.500 millones de euros, mientras la cartera de préstamos creció un 120%, hasta 2.500 millones, impulsada principalmente por préstamos personales, tarjetas de crédito y una cartera hipotecaria todavía incipiente. Todo ello permitió elevar un 23% los ingresos netos por intereses, que alcanzaron los 1.100 millones.
Ese desarrollo es relevante porque revela un cambio de escala. Revolut ya no es solo una app de pagos y cambio de divisas con fuerte componente tecnológico. Cada vez se parece más a un banco completo, con mayor peso del crédito, más profundidad en productos y una estructura de ingresos más robusta.
Más clientes, más uso y una presencia creciente en España
La expansión comercial también fue muy fuerte. Revolut sumó 16 millones de nuevos clientes en todo el mundo y cerró 2025 con 68,3 millones de usuarios, un 30% más que el año anterior. En el segmento empresarial, la base de clientes creció un 33%, hasta 767.000. A la vez, el volumen total de transacciones se disparó un 65%, hasta 1,4 billones de euros, con una mejora del 24% en el número de operaciones por usuario.
España se ha convertido en una de las grandes piezas de esta estrategia. El país ya es el tercer mayor mercado de Revolut, solo por detrás de Reino Unido y Francia. La entidad cerró el ejercicio con más de 6,3 millones de clientes en España, tras incorporar cerca de 2 millones de nuevos usuarios en un solo año. Además, el crecimiento de usuarios activos mensuales rondó el 50%, confirmando que no se trata solo de altas, sino también de un uso cada vez más frecuente.
La compañía ha reforzado además su implantación local con cerca de 1.600 empleados, un 55% más, y con el despliegue de 50 cajeros automáticos en Madrid y Barcelona durante 2025. El objetivo es elevar esa red hasta 200 unidades en 2026, una decisión que también busca dar más visibilidad física a una marca que nació y creció en el terreno digital.
La meta ahora es convertirse en un banco global
De cara a 2026, Revolut quiere acelerar el siguiente salto. La firma está activando su red bancaria internacional con la intención de dejar de ser un campeón europeo para presentarse como el primer banco verdaderamente global del sector. Dentro de esa hoja de ruta se enmarca la obtención de nuevas licencias bancarias, incluida la más reciente en México, así como el compromiso de invertir 11.500 millones de euros en los próximos cinco años para impulsar crecimiento e innovación.
El gran objetivo sigue siendo alcanzar los 100 millones de usuarios a mediados de 2027. Vista la trayectoria reciente, la meta ya no parece una simple declaración aspiracional. Revolut está demostrando que puede crecer con rapidez, generar beneficios récord y reforzar su posición en mercados clave al mismo tiempo. El verdadero reto no será solo seguir sumando clientes, sino hacerlo sin perder eficiencia, calidad operativa y capacidad de control en una estructura que cada vez se parece más a la de un gran banco internacional.

