Amper busca rescatar activos clave de Zeleros

Amper ha presentado una oferta para adquirir la unidad productiva de Zeleros, la startup española que durante años trató de abrirse paso con el desarrollo de tecnología ligada al hyperloop y que ahora atraviesa una situación de insolvencia. La operación se plantea bajo supervisión judicial y tiene como objetivo absorber parte de los activos tecnológicos de la firma valenciana, mantener viva parte de su actividad y aprovechar las capacidades desarrolladas por su equipo en ámbitos con aplicaciones industriales más inmediatas.

El movimiento tiene una doble lectura. Por un lado, confirma las dificultades que han rodeado al ecosistema del hyperloop desde el colapso de Hyperloop One, la compañía estadounidense que lideraba buena parte de las expectativas globales en torno a esta tecnología. Por otro, muestra cómo algunas de las capacidades creadas al calor de ese proyecto todavía conservan valor si se reconducen hacia negocios con una salida comercial más cercana, especialmente en baterías, energía, seguridad y defensa.

La propuesta de Amper no busca revivir el viejo relato de la movilidad futurista tal como se planteó en su origen. Más bien trata de rescatar desarrollos concretos, talento técnico y propiedad industrial que puedan integrarse en una estrategia empresarial centrada en sectores con demanda más tangible y plazos de monetización menos inciertos.

La oferta se centra en tecnología con uso inmediato

El perímetro que Amper quiere adquirir incluye tanto desarrollos relacionados con la lanzadera electromagnética del hyperloop como varios activos vinculados a la tecnología de baterías que Zeleros había comenzado a impulsar tras su giro estratégico. Entre ellos figuran proyectos conjuntos con compañías como GDES o Power Electronics, además de iniciativas identificadas como Meridian, Latitude, Azimut y E-Tower.

La compañía también muestra interés por el software DashVolt y por la totalidad de las participaciones en Battera Technologies, una sociedad con planta de producción de baterías a medida en el País Vasco. Ese conjunto de activos revela que el valor industrial de Zeleros ya no se percibe exclusivamente en su apuesta original por el transporte de alta velocidad, sino en un abanico tecnológico mucho más amplio y potencialmente utilizable en otros segmentos.

En su planteamiento, Amper defiende que puede construir un plan de negocio con dos ejes claros: aplicar la lanzadera electromagnética en distintas áreas de actividad del grupo y aprovechar la tecnología de baterías de Zeleros en varias de sus líneas industriales. La lógica de la operación pasa, por tanto, por reutilizar innovación ya desarrollada y adaptarla a mercados donde la demanda sea más visible.

El fracaso del ecosistema hyperloop forzó el giro

La actual situación de Zeleros no se entiende sin el deterioro global del proyecto hyperloop. El cierre de Hyperloop One supuso un golpe decisivo para todo el sector, al cortar una vía de validación tecnológica y, sobre todo, secar buena parte de la financiación que sustentaba las expectativas de crecimiento. A partir de ahí, Zeleros trató de redirigir su actividad hacia soluciones con una aplicación comercial más cercana, especialmente en el campo de las baterías eléctricas y otros desarrollos industriales.

Sin embargo, ese giro no fue suficiente para estabilizar su posición financiera. La propia compañía ha explicado que la investigación tecnológica en este tipo de productos exige largos plazos de maduración y que la reducción del capital disponible a escala mundial para proyectos vinculados al hyperloop frenó también el avance de sus nuevas líneas de negocio.

La startup, nacida en Valencia y con sede también en Cuenca, llegó a superar los 80 empleados y actualmente cuenta con cerca de 26. En ese contexto, la entrada de un comprador industrial aparece como una vía para preservar parte del conocimiento acumulado, sostener la relación con clientes y tratar de salvar el máximo número posible de puestos de trabajo.

Amper quiere reforzar energía, seguridad y defensa

La operación encaja además con la estrategia de Amper de reforzar áreas como seguridad y defensa, dos segmentos que la compañía considera prioritarios. La integración de los activos de Zeleros permitiría incorporar capacidades tecnológicas útiles tanto para soluciones energéticas avanzadas como para proyectos con aplicación en plataformas navales, comunicaciones tácticas, ciberdefensa, optrónica y sistemas de mando y control.

La dirección de Amper sostiene que el equipo de Zeleros aporta conocimiento técnico de alto nivel y capacidades para transformar celdas básicas de almacenamiento en módulos inteligentes, una pieza que considera relevante dentro de su actividad en gestión y almacenamiento de energía. Ese enfoque ayuda a explicar por qué una empresa que nació asociada a un concepto futurista de transporte puede acabar teniendo interés estratégico para un grupo industrial con ambiciones en defensa y tecnología aplicada.

La oferta económica, sin embargo, refleja con claridad la debilidad financiera de la startup. La propuesta no alcanza el millón de euros y combina un tramo en efectivo con la asunción de deuda vinculada a pasivos laborales, seguridad social, proveedores y financiación interina. Si la transmisión sale adelante, Zeleros podría dejar atrás su situación de insolvencia, aunque el desenlace dependerá del proceso concursal y del criterio del juzgado. Lo que ya parece claro es que el valor que sobrevive de la compañía no está en el sueño original del hyperloop, sino en la posibilidad de reconvertir esa innovación en negocio industrial real.