Los Frescos Refuerzan Su Peso En La Compra Diaria

Los productos frescos siguen siendo el gran eje de la alimentación en España y mantienen un papel dominante en la cesta de la compra. Según la última edición del Observatorio de Productos Frescos de Aldi, estos alimentos ya están presentes en el 81,7% de los tickets de supermercado del país, una cifra que en el caso de la cadena asciende hasta el 86%.

El dato confirma una tendencia sólida: pese a la presión sobre el presupuesto familiar, los hogares no están renunciando a los frescos, sino reorganizando la forma en que los compran. De hecho, el consumo de esta categoría creció un 1,4% en volumen durante 2025, el doble que el conjunto del gran consumo, lo que refuerza su posición como uno de los pilares del gasto doméstico.

Ese mayor peso se traduce también en cifras muy concretas. Cada semana, las familias españolas destinan alrededor de 42 euros a frescos, lo que sitúa el gasto medio anual en 2.223 euros. Lejos de perder relevancia, estos productos siguen concentrando una parte esencial del presupuesto alimentario.

El Consumidor Compra Con Más Control

Más de la mitad de los hogares, un 53,5%, reconoce que ha cambiado su manera de comprar productos frescos en los últimos años. La principal razón es la necesidad de organizar mejor el presupuesto, una motivación que citan seis de cada diez familias.

Eso ha dado lugar a un consumidor mucho más orientado a la eficiencia. El precio sigue siendo decisivo, pero no como único criterio. El comprador busca fórmulas para ahorrar sin renunciar a la calidad, y en ese equilibrio el supermercado ha ganado terreno como lugar prioritario para adquirir frescos.

La relación calidad-precio es el principal motivo para elegir este canal, seguida por la comodidad de concentrar toda la compra en un solo establecimiento. El cambio no implica una caída del interés por los frescos, sino una gestión más meticulosa del gasto.

La Proteína Gana Relevancia En La Cesta

Uno de los movimientos más destacados del último año es el avance de la proteína como motor del consumo. Este segmento creció un 3,4% en volumen, un ritmo cuatro veces superior al de la media de la cesta de la compra.

En ese grupo se incluyen productos frescos como huevos, carne, pescado, marisco y charcutería, además de otros como queso o yogur. El crecimiento refleja un giro claro en las preferencias del consumidor, que sigue reforzando el peso de estos alimentos dentro de la alimentación cotidiana.

Dentro de la cesta de frescos, las frutas y verduras siguen ocupando la primera posición, con un 36% del presupuesto total. La fruta absorbe un 20,2% y la verdura un 15,8%, mientras que la carne fresca ya representa un 26,9% del valor total, impulsada por una mayor frecuencia de compra y por la preferencia por opciones más asequibles como el pollo y el cerdo.

Fruta, Carne Y Huevos Son Los Más Dinámicos

Tras frutas, verduras y carne, la charcutería concentra un 15,5% del gasto en frescos y el pescado y marisco un 11,9%, aunque ambos segmentos pierden algo de peso respecto al año anterior. Completan la cesta el pan fresco, con un 5,8%, y los huevos, con un 3,9%.

Precisamente los huevos destacan, junto con la fruta y la carne, entre las categorías que más avanzan en volumen de compra. Esto sugiere que el consumidor no solo está ajustando importes, sino también priorizando productos con una relación más favorable entre valor nutricional, precio y versatilidad en el consumo diario.

La evolución de estas categorías dibuja una cesta cada vez más selectiva, donde conviven la búsqueda de ahorro con decisiones de compra muy concretas.

El Origen Y La Temporada Son Determinantes

Más allá del precio, el origen de los productos se ha consolidado como un factor clave. El 77% de los consumidores afirma tener en cuenta la procedencia de los frescos y el 82,8% prioriza alimentos de origen nacional frente a las alternativas importadas.

La temporada también pesa de forma decisiva. Prácticamente todos los españoles, un 97,2%, consumen productos frescos de temporada, lo que muestra una preferencia cada vez más clara por alimentos asociados a naturalidad, proximidad y mejor relación entre calidad y precio.

Esto refuerza una idea importante: el comprador actual no solo quiere gastar mejor, también quiere saber más sobre lo que compra.

Más Visitas, Menos Cantidad Por Compra

La frecuencia de compra también ha cambiado. Los españoles acuden al supermercado unas 197 veces al año para adquirir frescos, pero compran menos en cada visita. La cesta media se sitúa ahora en 2,9 kilos por acto de compra.

Ese patrón refleja un modelo de consumo más controlado: compras más frecuentes, pero más reducidas, para ajustar mejor el gasto y evitar el desperdicio. En esa misma línea, el 83,6% de los hogares asegura aplicar ya medidas concretas para reducir las pérdidas de alimentos.

En este nuevo escenario, marcado por la planificación y el control del presupuesto, el precio vuelve a ser un argumento central. Aldi subraya que el importe medio pagado por los frescos en sus tiendas es un 15% inferior al del conjunto del sector y que, gracias a promociones y rebajas sostenidas, las familias pueden ahorrar hasta 563 euros al año en esta parte de la compra. La batalla por el ahorro, por tanto, no está reduciendo el peso de los frescos, sino transformando la manera en que se compran.