Una región que crece por encima del promedio nacional
Las nuevas previsiones de BBVA Research dibujan un escenario en el que Andalucía mantiene un ritmo económico más sólido que la media española. Para 2025, el informe anticipa un crecimiento del 3,2%, apoyado en la fortaleza del turismo, el dinamismo del consumo privado y un mercado laboral que continúa ampliándose. El avance, ligeramente superior al registrado a nivel nacional, prevé moderarse en 2026 hasta el 2,3%, en línea con el conjunto del país.
Esta evolución sostenida se traduciría en la creación de cerca de 180.000 empleos entre 2024 y 2026. La mayor parte del empuje procede de las áreas metropolitanas de Sevilla y Málaga, donde servicios, comercio y administraciones públicas compensan la desaceleración del empleo agrícola e industrial.
Consumo al alza y servicios como motor principal
El gasto de los hogares continúa siendo un pilar para el crecimiento. Las compras con tarjeta mantienen incrementos de dos dígitos respecto a años anteriores y reflejan un impulso notable en ocio, restauración, comercio y equipamiento del hogar. Esta tendencia responde a la mejora de las rentas salariales reales y a un mercado laboral más robusto.
El sector servicios sigue siendo el protagonista indiscutible. El peso del turismo, junto con actividades vinculadas a la digitalización y a la transición energética, ha permitido consolidar empleo de mayor cualificación y atraer inversión hacia proyectos de valor añadido.
Industria lenta pero construcción en reactivación
Aunque la recuperación industrial continúa rezagada respecto a 2019, existen señales de avance en segmentos concretos, como los bienes de equipo. En contrapartida, la construcción muestra un comportamiento mucho más dinámico: los visados de vivienda nueva crecen a doble dígito y la demanda de crédito hipotecario se intensifica, anticipando un repunte de la inversión residencial en 2026.
El contexto macroeconómico ayuda. La moderación de los precios energéticos, la expansión de las renovables y una inflación en torno al 2% alivian la presión sobre los hogares. Además, la bajada de tipos prevista para 2026 favorecerá a sectores intensivos en financiación.
El papel de los fondos europeos y la política fiscal
La comunidad se beneficia también de una ejecución significativa de recursos procedentes del Plan de Recuperación. Hasta septiembre, se han movilizado 6.690 millones de euros, equivalentes al 3,1% del PIB regional. Con una previsión de gasto público creciente en sanidad y educación para 2026, la región cuenta con margen fiscal suficiente para sostener la actividad sin comprometer su estabilidad financiera.
Si la ejecución de los fondos acelera, BBVA Research estima que podrían completarse todas las inversiones antes de agosto de 2026, reforzando la productividad y mejorando la base estructural del empleo.
Desafíos que pueden frenar el impulso
A pesar de la evolución favorable, Andalucía encara obstáculos relevantes. La apreciación del euro puede lastrar la competitividad exportadora, mientras que los recientes repuntes del precio de la electricidad podrían añadir presión inflacionaria. El mercado de la vivienda permanece tensionado por la escasez de oferta en zonas urbanas, lo que complica el acceso y encarece los costes.
La falta de mano de obra en sectores como la construcción o determinados servicios dificulta el crecimiento y eleva los salarios. Según las estimaciones, la creación de nuevos hogares duplica a la construcción de vivienda, lo que agrava el desajuste. El sector agrario, aunque estabilizado tras la sequía, enfrenta ahora dificultades derivadas de precios más bajos en productos clave como el aceite de oliva.
Aun con estos riesgos, el informe concluye que la comunidad avanza con una base más equilibrada y con capacidad para seguir cerrando brechas en empleo y renta en los próximos años.

