Pekín apuesta por un déficit amplio y mayor emisión de deuda
China anunció el jueves que reforzará el estímulo fiscal en 2026, manteniendo un déficit presupuestario considerado “necesario” y niveles elevados de endeudamiento con el fin de sostener la actividad económica y aliviar las tensiones financieras que arrastran los gobiernos locales. La decisión refleja la disposición de Pekín a preservar un gasto público significativo en un entorno marcado por la debilidad de la demanda interna y la presión de un escenario comercial global incierto.
La postura fue detallada tras la Conferencia Central de Trabajo Económico, celebrada el 10 y 11 de diciembre, donde los dirigentes indicaron que el país incrementará tanto los ajustes anticíclicos como los procíclicos para afrontar los desafíos del próximo año.
Política fiscal más activa y herramientas monetarias flexibles
Según la agencia Xinhua, el gobierno mantendrá un enfoque fiscal “más proactivo”, preservando un volumen de deuda elevado, reforzando la gestión del gasto y ajustando la estructura presupuestaria para dirigir recursos hacia áreas estratégicas. Analistas prevén que el objetivo de déficit se mantenga cerca del nivel histórico fijado este año, alrededor del 4% del PIB, o incluso algo superior, acompañado de una nueva ronda de emisiones de deuda.
En el frente monetario, las autoridades anticipan un uso más flexible de instrumentos como recortes en el coeficiente de reservas bancarias y reducciones en las tasas de interés, con el propósito de asegurar suficiente liquidez y facilitar condiciones de financiación favorables.
Impulso al consumo y a nuevos motores de crecimiento
Junto con el apoyo fiscal y monetario, Pekín promete acelerar políticas orientadas a fortalecer el consumo de los hogares, un componente que sigue mostrando debilidad. El plan incluye medidas para estimular la demanda interna y reducir la dependencia del sector exterior, al tiempo que se impulsa una estrategia basada en la innovación tecnológica.
El gobierno también afirmó que priorizará el desarrollo de nuevos motores de crecimiento, buscando consolidar industrias emergentes y acelerar la transición hacia una economía más diversificada y resiliente.

