Tormenta bursátil por chips e inflación

Ventas masivas en minutos

Tras semanas de aparente calma, el temor latente en torno a la inteligencia artificial y el encarecimiento de los chips de memoria volvió a estallar con fuerza. Entre las 17.00 y las 17.30 hora peninsular, una oleada vendedora golpeó simultáneamente a las bolsas de Estados Unidos y Europa. El impacto se extendió al petróleo, el bitcoin, el euro, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años y los metales preciosos.

La principal víctima fue la plata, que llegó a desplomarse más de un 10% en cuestión de minutos. El oro también sufrió fuertes pérdidas, mientras que el crudo registró caídas relevantes. La rentabilidad del bono de EEUU descendió siete puntos básicos hasta el 4,10%, reflejando expectativas de posibles estímulos por parte de la Reserva Federal.

Cisco reaviva el miedo tecnológico

El detonante fue el impacto de las previsiones presentadas por Cisco, que anticipó beneficios más débiles debido a la escasez y el elevado coste de los chips de memoria. La compañía se hundió más de un 10% y arrastró al conjunto del sector tecnológico.

El Nasdaq 100 cayó más de un 2% hasta 24.687 puntos, lastrado por descensos en Cisco, AppLovin y DoorDash. El S&P 500 retrocedió un 1,57% y el Dow Jones perdió la cota de los 50.000 puntos. Grandes valores como Apple y Disney también registraron fuertes pérdidas.

Materias primas y activos refugio

El barril de Texas cayó un 2,65% hasta 62,92 dólares, mientras que el oro descendió más de un 3%. La plata sufrió el mayor castigo dentro del complejo metálico. El dólar se fortaleció ligeramente frente al euro en un contexto de búsqueda de seguridad.

Advertencias y tensión estructural

Marko Kolanovic advirtió que las compañías tecnológicas deberían reducir la inversión en inteligencia artificial y centrarse en el flujo de caja ante el sobrecoste de la memoria. La llamada crisis de los chips sigue pesando sobre el sector, que acusa presión desde mediados de enero.

En paralelo, los datos macroeconómicos de EEUU añadieron inquietud. Las ventas de viviendas de segunda mano cayeron un 8,4%, muy por encima de lo previsto. Aunque el empleo sorprendió al alza, la creación se concentra en sanidad, mientras construcción e industria continúan mostrando debilidad.

La clave: inflación y Fed

El mercado espera un IPC del 2,5%, aunque varios analistas alertan del riesgo de estancamiento inflacionario. Un repunte obligaría a revisar las expectativas de bajadas de tipos. Actualmente, el mercado descuenta dos recortes este año.

El riesgo principal es que la inflación no ceda como se espera y que la Reserva Federal retrase los estímulos. En ese escenario, la volatilidad podría intensificarse y provocar nuevas sacudidas en Wall Street.