Inicio oficial de la campaña
La Agencia Tributaria abrirá el próximo 8 de abril la campaña de la Renta y Patrimonio correspondiente al ejercicio 2025, dando comienzo al periodo de presentación telemática de las declaraciones. Como es habitual, el canal online será el primero en activarse dentro del calendario fiscal previsto para este año.
Quiénes deberán presentar declaración
Estarán obligados a presentar el IRPF quienes hayan obtenido ingresos del trabajo superiores a 22.000 euros anuales procedentes de un único pagador. En el caso de contar con dos o más pagadores, el límite se reduce a 15.876 euros. También deberán rendir cuentas con Hacienda quienes hayan estado dados de alta como autónomos, tanto en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia como en el Régimen del Mar.
Los perceptores del Ingreso Mínimo Vital y todos los miembros de su unidad de convivencia también están obligados a presentar declaración, incluso aunque sus ingresos sean reducidos. Esta exigencia forma parte de las condiciones para mantener la prestación. El incumplimiento puede acarrear la suspensión temporal del subsidio.
En cambio, los beneficiarios de la prestación por desempleo o subsidios ordinarios no estarán forzados a declarar, siempre que prospere la convalidación parlamentaria del decreto que introduce esta medida.
El peso del Ingreso Mínimo Vital
El IMV continúa siendo una herramienta clave contra la exclusión social. A finales de 2025 alcanzaba cerca de 800.000 hogares y más de 2,4 millones de personas. Desde su creación ha protegido a más de 3,4 millones de ciudadanos, entre ellos una elevada proporción de menores.
La prestación media por hogar se situaba en torno a los 483 euros mensuales antes de la revalorización aplicada en 2026, que elevó las cuantías un 11,4%. La edad media de los beneficiarios refleja además el impacto en población joven, especialmente en contextos de vulnerabilidad.
Condiciones para acceder al IMV
El acceso al Ingreso Mínimo Vital exige acreditar residencia legal continuada en España durante al menos un año, salvo excepciones específicas como víctimas de violencia de género o trata.
También es necesario demostrar vulnerabilidad económica, evaluando patrimonio, ingresos y activos disponibles. En el caso de unidades familiares, estas deben haber estado constituidas durante al menos seis meses antes de solicitar la ayuda.
Uno de los aspectos destacados del IMV es su compatibilidad con ingresos laborales. El diseño del programa incluye incentivos para facilitar la incorporación al mercado de trabajo sin perder automáticamente el apoyo económico.

