La calidad del empleo y la productividad en España vuelven al centro del debate económico. Un reciente informe de Goldman Sachs sitúa a nuestro país como un motor relevante dentro de Europa y destaca su avance hacia sectores de alto valor añadido. Lejos de ser solo una economía basada en turismo o migración, España muestra signos de una transformación estructural que impulsa su competitividad y su capacidad de generar empleo cualificado.
El economista Gonzalo Bernardos, al analizar los últimos datos, subraya que España ha experimentado una mejora sostenida en productividad y empleo desde la pandemia, consolidando un cambio que redefine el perfil económico nacional.
Una transformación estructural en el mercado laboral
El informe “Spain: More Than Just Migration and Tourism” publicado por Goldman Sachs identifica una “transformación estructural hacia servicios de alto valor añadido” que ha cobrado fuerza en los últimos cinco años. Este cambio se ha centrado en el crecimiento de sectores profesionales, financieros y tecnológicos, mientras que los servicios turísticos aún no han recuperado los niveles previos a la pandemia.
“Según Goldman Sachs, desde la pandemia, la productividad por hora trabajada en España está creciendo más que antes y lo hace por encima de la media de la zona euro”, señaló Gonzalo Bernardos en su cuenta de X (Twitter). El estudio destaca que el “ajuste más interesante” se ha producido en la reasignación del empleo hacia servicios con mayor complejidad y especialización.
Estas transformaciones reflejan un cambio estructural de fondo, en el que la innovación, la digitalización y la formación profesional adquieren un papel determinante en la consolidación del nuevo modelo productivo español.
Más allá del turismo y la migración
El informe también resalta que el turismo y la inmigración continúan siendo dos pilares fundamentales para la economía española, al generar empleo y dinamizar el consumo. Sin embargo, ya no representan los únicos motores del crecimiento. Los sectores tecnológicos, financieros y de servicios profesionales han comenzado a liderar la creación de valor añadido y la atracción de inversión extranjera.
Expertos consultados señalan que esta diversificación demuestra la capacidad de España para reinventarse y reducir su dependencia de actividades más volátiles. La estabilidad institucional, la modernización del tejido empresarial y la mejora en la productividad laboral están situando al país como un referente de transformación dentro del contexto europeo.
Un futuro prometedor para el empleo
El estudio de Goldman Sachs sostiene que España ha elevado sus niveles de productividad y que el impacto de la pandemia marcó un punto de inflexión en su mercado laboral. Desde 2020, el crecimiento del empleo de calidad ha sido constante, y los analistas anticipan un escenario favorable para los próximos años.
España trabaja más y mejor, y esa evolución se refleja en su capacidad para competir en los sectores más exigentes del mercado europeo. Según Bernardos, la clave del éxito reside en mantener el impulso reformista y continuar apostando por la innovación, la digitalización y la educación como ejes del desarrollo económico.
Los expertos coinciden en que el país encara un futuro próspero en materia laboral, con una estructura económica cada vez más sólida y menos dependiente de la estacionalidad del turismo, consolidando así su posición como uno de los motores de crecimiento más dinámicos del continente.

