Un avance más débil tras meses de fuerte impulso
Las ventas minoristas en Estados Unidos registraron una subida moderada del 0,2% en septiembre, lejos del 0,4% previsto por los analistas y por debajo del incremento del 0,6% anotado en agosto. El dato, publicado por la Oficina del Censo tras el retraso provocado por el cierre gubernamental de 43 días, refleja un respiro después de varios meses de compras aceleradas.
El impulso previo estuvo marcado en parte por las adquisiciones de vehículos eléctricos, adelantadas por consumidores que buscaban aprovechar los créditos fiscales antes de su vencimiento a finales de mes. Aun así, muchos economistas consideran que esta moderación no cambia la previsión de un repunte sólido del gasto en el tercer trimestre.
Las ventas subyacentes caen y muestran señales mixtas
El grupo de ventas minoristas que excluye automóviles, gasolina, materiales de construcción y servicios alimentarios –una métrica estrechamente vinculada al gasto de consumo del PIB– descendió un 0,1% en septiembre. Este retroceso contrasta con el aumento revisado a la baja del 0,6% en agosto.
La lectura confirma una tendencia desigual: los hogares de mayores ingresos continúan sosteniendo el gasto, mientras que quienes se encuentran entre los segmentos medio y bajo enfrentan crecientes presiones derivadas del aumento de costos, incluidos los efectos de los aranceles sobre importaciones. Este patrón ha dado lugar a lo que varios economistas califican como una economía en forma de K.
Un mercado laboral más frágil añade incertidumbre
Aunque la creación de empleo mostró un repunte en septiembre, el mercado laboral muestra señales de enfriamiento. La tasa de desempleo alcanzó el 4,4%, su nivel más alto en cuatro años. Este deterioro genera inquietud entre analistas que temen que los hogares de ingresos altos –hasta ahora el motor del consumo– puedan comenzar a moderar su gasto tras la reciente corrección bursátil.
Antes del informe de ventas, el modelo de la Reserva Federal de Atlanta estimaba que el PIB del tercer trimestre habría crecido a una tasa anualizada del 4,2%. Sin embargo, la evolución del consumo en octubre y noviembre será clave para evaluar si esta proyección se sostiene.
Expectativas para el cierre de año
El Gobierno publicará la estimación oficial del PIB del tercer trimestre el 23 de diciembre. En el segundo trimestre, la economía avanzó a un ritmo del 3,8%, impulsada mayormente por la mejora del saldo comercial. La atención del mercado se centra ahora en si la moderación del consumo se consolida o si septiembre representa solamente una pausa puntual dentro de una tendencia más robusta.

