Nueva directiva para el crédito al consumo
Las fintech y las entidades que ofrecen microcréditos con TAE elevadas deberán registrarse y estar bajo supervisión bancaria, igual que el resto del sistema financiero. Así lo establece la nueva directiva de crédito al consumo, cuya trasposición está ultimando el Ministerio de Economía. El objetivo es frenar los intereses abusivos y reforzar la protección de los consumidores frente al sobreendeudamiento.
La directora general del Tesoro, Carla Díaz Álvarez de Toledo, anunció que el anteproyecto será sometido a audiencia pública en las próximas semanas. Destacó que el sector vive una transformación por la digitalización, la llegada de nuevos operadores y la aparición de productos y canales innovadores.
Regulación para nuevos actores y límites a intereses abusivos
España es uno de los pocos países europeos donde cualquier particular o empresa puede prestar dinero sin registro ni supervisión del Banco de España. Algunas firmas aplican comisiones que elevan la TAE hasta el 5000%, sin analizar adecuadamente la capacidad de pago del cliente.
La patronal Asnef llevaba años reclamando una reserva de actividad que garantizara reglas de juego homogéneas. La directiva también exigirá medidas para limitar costes excesivos, con varias opciones sobre la mesa: topes a la TAE, límites absolutos o referencias de mercado para adaptarse al ciclo.
Mayor cobertura y control sobre nuevos modelos
La nueva normativa ampliará el ámbito regulado a créditos de menos de 200 euros y establecerá obligaciones de transparencia para el modelo buy now, pay later, garantizando que el consumidor comprenda los compromisos adquiridos. Se busca equilibrar competitividad y protección, dado que algunos productos cumplen una función social financiando perfiles vulnerables.
Cambios también en la Ley de Segunda Oportunidad
El presidente de Asnef, Fernando Casero, reclamó ajustes para evitar que la Ley de Segunda Oportunidad se convierta en un “canal de fraude”. Defendió seguridad jurídica y fin a resoluciones retroactivas que afectan a créditos de hace una década.
Casero recordó que los establecimientos financieros de crédito apoyan a la economía real. Según un estudio de PwC, su contribución asciende a 38.685 millones de euros, equivalente al 2,4% del PIB, incluyendo aportaciones directas, indirectas e inducidas.

