El euro pierde casi la mitad de su valor desde 2000

El analista económico Marc Vidal ha analizado en el programa Herrera en COPE, dentro de su sección Salida de emergencia, la evolución del euro desde su creación. Según sus cálculos, la moneda única europea ha perdido un 45,5% de su poder adquisitivo desde el año 2000.

Tal y como explicó en conversación con Carlos Herrera, este deterioro implica que “lo que antes comprábamos con 100 euros, hoy necesita aproximadamente 183”. Una pérdida progresiva que, según Vidal, ha pasado desapercibida para muchos ciudadanos.

La inflación como causa estructural

Vidal atribuye esta devaluación al efecto acumulado de la inflación. Cuando los precios suben de forma constante, el dinero pierde capacidad de compra aunque el valor nominal siga siendo el mismo. Se trata de un proceso lento y poco visible que genera un empobrecimiento gradual sin provocar reacciones inmediatas.

El analista considera que el problema está en el propio diseño del euro. El objetivo del Banco Central Europeo de mantener una inflación cercana al 2% anual implica aceptar una pérdida de valor continua de la moneda. A ello se suma la creación masiva de dinero durante las últimas décadas para afrontar crisis financieras, rescates y estímulos económicos, en un contexto en el que la productividad europea ha crecido a un ritmo menor.

El riesgo de no invertir los ahorros

En este escenario, Vidal lanza una advertencia clara: ahorrar sin invertir es una estrategia perdedora. “No hay nada más arriesgado hoy en día que no asumir ningún riesgo”, afirma. A su juicio, el dinero inmóvil se degrada con el tiempo, los salarios reales pierden poder adquisitivo y la clase media acaba trabajando más para vivir peor.

El analista califica este mecanismo como perverso, ya que beneficia a los Estados más endeudados mientras penaliza al ciudadano común. Como alternativa, propone limitar la creación de dinero por parte de los bancos centrales y asumir que el mayor peligro para las finanzas personales es no actuar, especialmente a largo plazo.

Una reflexión final sobre el sistema

Vidal cerró su intervención con una conclusión contundente: “El euro no se ha devaluado por accidente, así funciona el sistema”. Más allá del uso recurrente de la política monetaria expansiva, subrayó que el impacto final sobre los ciudadanos también depende de cómo gestionen sus propios ahorros.