Musk propone convertir la España vaciada en potencia solar

Una visión energética lanzada desde Davos

Elon Musk planteó esta semana una idea ambiciosa para el futuro energético de Europa: aprovechar las zonas despobladas del sur del continente como grandes polos de generación eléctrica. Durante una conversación en el Foro Económico Mundial de Davos, el fundador de Tesla defendió que áreas con baja densidad de población en países como España o Italia podrían producir la electricidad necesaria para todo el continente.

Según Musk, territorios rurales con alta exposición solar ofrecen una oportunidad única para desarrollar grandes instalaciones fotovoltaicas a escala continental, una estrategia que, a su juicio, podría replicarse tanto en Estados Unidos como en Europa.

España, entre los líderes mundiales en energía solar

Los datos respaldan parcialmente esta visión. De acuerdo con Global Renewables Watch, los paneles solares cubren ya más de 14.500 kilómetros cuadrados en todo el mundo. China lidera el despliegue, seguida por Estados Unidos e India, mientras que España se sitúa entre las principales potencias solares a nivel global.

En el caso español, buena parte de las mayores plantas fotovoltaicas se concentran en zonas rurales. La central con mayor potencia instalada del país se encuentra en Torrecillas de la Tiesa, en Cáceres, con más de 512 MW, y Extremadura alberga cuatro de las seis mayores instalaciones solares nacionales.

El choque con las demandas del mundo rural

La propuesta de convertir la España vaciada en un gran centro energético europeo contrasta con las reivindicaciones de los habitantes de estas zonas. Colectivos rurales han denunciado de forma recurrente la falta de servicios esenciales como sanidad, transporte o infraestructuras básicas, así como el impacto territorial de proyectos de gran escala.

En movilizaciones recientes, numerosas organizaciones han señalado a las macroinstalaciones energéticas, junto a macrogranjas o centros de datos, como factores que agravan la presión sobre el territorio sin resolver los problemas estructurales de despoblación.

Críticas a los aranceles y avances tecnológicos

Más allá del debate energético, Musk aprovechó su intervención para criticar la política arancelaria de la Administración Trump, especialmente los gravámenes sobre células solares procedentes de China, que encarecen el despliegue de energías renovables.

El empresario también destacó avances en robótica e inteligencia artificial. Aseguró que los robots humanoides Optimus ya realizan tareas básicas en las fábricas de Tesla y anticipó que podrán ejecutar funciones más complejas en 2026, con una posible comercialización para particulares en 2027.

El futuro de la inteligencia artificial

En el ámbito de la inteligencia artificial, Musk afirmó que una IA con capacidades similares a las humanas podría existir antes de 2027 y que, hacia 2030, sería probable que superara en razonamiento al conjunto de la humanidad. Aun así, advirtió sobre la necesidad de actuar con cautela en el desarrollo de la robótica avanzada.

Pese a los riesgos, el magnate subrayó el potencial económico de esta transformación tecnológica, augurando una expansión sin precedentes de la economía global si la IA y los robots se vuelven accesibles y de bajo coste.