El presidente acusa al banco de trato discriminatorio
Donald Trump ha iniciado una ofensiva legal contra JPMorgan Chase y su consejero delegado, Jamie Dimon, al presentar una demanda en Florida en la que reclama al menos 5.000 millones de dólares por la supuesta cancelación de servicios bancarios a él y a varias de sus empresas.
La denuncia fue registrada este jueves ante un tribunal estatal del condado de Miami-Dade y sostiene que el mayor banco de Estados Unidos actuó por motivos políticos, incurriendo en prácticas comerciales engañosas, incumplimiento del deber de buena fe y daño reputacional.
La desbancarización, eje del conflicto legal
Trump ha situado la llamada “desbancarización” en el centro de su discurso político y jurídico, denunciando que determinadas entidades financieras excluyen a clientes por razones ideológicas. En el escrito judicial, sus abogados subrayan que se trata de un asunto de interés público, dada la relevancia sistémica de JPMorgan dentro del sector financiero estadounidense.
La legislación de Florida prohíbe a los bancos rescindir relaciones comerciales basándose en opiniones políticas, afiliaciones o expresiones públicas, un punto clave en la estrategia legal del presidente.
Respuesta del banco y precedentes recientes
JPMorgan rechazó de forma tajante las acusaciones y afirmó que la demanda carece de fundamento. La entidad aseguró que no cierra cuentas por motivos políticos ni religiosos, y que cualquier cancelación responde exclusivamente a criterios legales y regulatorios cuando una relación supone un riesgo para el banco.
La entidad también reiteró su petición a los reguladores para revisar las normas que, según sostiene, obligan a las entidades financieras a actuar en determinados casos, y expresó su oposición a lo que considera una politización del sistema bancario.
Una estrategia judicial más amplia
Esta demanda se suma a otras acciones legales impulsadas por el entorno de Trump. La Organización Trump ya ha presentado una causa similar contra Capital One Financial, reforzando una estrategia coordinada contra bancos que, según el presidente, estarían excluyendo clientes por motivos políticos.
En paralelo, JPMorgan ha reconocido en documentos recientes que está sujeta a revisiones e investigaciones relacionadas con las iniciativas de la Administración Trump para limitar estas prácticas dentro del sistema financiero.

