La inflación baja al 2,4% y refuerza la competitividad

El dato más bajo desde el pasado verano

La inflación en España ha iniciado el año con una clara señal de moderación. En enero, el índice de precios de consumo se situó en el 2,4% interanual, según el avance publicado por el Instituto Nacional de Estadística. Se trata del nivel más bajo desde junio del año pasado y supone una caída de cinco décimas respecto a diciembre, el mayor descenso mensual en casi un año.

Esta evolución reduce de forma significativa la brecha inflacionaria con el resto de la eurozona, un factor clave para la competitividad de las empresas españolas y para el poder adquisitivo de los hogares.

La energía vuelve a marcar la diferencia

El principal motor de la desinflación ha sido el comportamiento de los precios energéticos. Aunque la electricidad registró subidas en enero, estas fueron sensiblemente menores que las del mismo mes de 2025. A ello se sumó la caída de los precios de los carburantes, que contrasta con el encarecimiento registrado un año antes.

En términos mensuales, los precios descendieron cuatro décimas, reforzando la percepción de que la presión inflacionaria continúa relajándose.

La inflación subyacente sigue mostrando resistencia

Frente a la mejora del índice general, la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, permaneció sin cambios en el 2,6% por tercer mes consecutivo. Este comportamiento refleja la persistencia de tensiones en el sector servicios y en algunos componentes del consumo cotidiano.

Tras cerrar 2025 con una inflación media del 2,7%, la más elevada entre las grandes economías del euro, España sigue afrontando el reto de combinar un crecimiento económico superior a la media con una senda de precios más estable.

Tipo de cambio y materias primas como aliados

De cara a los próximos meses, la evolución del tipo de cambio puede jugar a favor de la desinflación. La debilidad del dólar frente al euro abarata las importaciones de energía, especialmente gas y petróleo, lo que podría traducirse en menores costes para empresas y consumidores si la tendencia se mantiene.

En el mercado energético, el gas natural ha repuntado con fuerza en las últimas semanas, pero su precio sigue claramente por debajo del registrado hace un año. El petróleo, por su parte, cotiza por encima de los niveles de inicio de año, aunque todavía es más barato que en la comparación interanual, lo que continúa ejerciendo presión a la baja sobre la inflación.

El BCE mantiene la cautela

El dato de inflación llega en un contexto de estabilidad monetaria. El Banco Central Europeo mantiene los tipos en el 2% tras varias reuniones sin cambios y no se esperan movimientos a corto plazo. Dado que la inflación media de la eurozona ronda el 2%, las decisiones de política monetaria seguirán guiándose por el conjunto del bloque y no por situaciones nacionales específicas.

En este escenario, la evolución de los salarios será determinante para evaluar el impacto real de la inflación sobre los hogares españoles, especialmente en una economía que continúa creciendo a mayor ritmo que sus socios europeos.