Santander ajusta sus cuentas tras la venta de Polonia

Revisión contable sin impacto en beneficio ni rentabilidad

Banco Santander ha anunciado una revisión en la forma de presentar sus resultados que introduce ajustes en las cifras correspondientes a 2025. La modificación obedece principalmente a la incorporación contable de la venta de su filial en Polonia, cerrada en enero, así como a ciertos cambios en la clasificación de costes.

El ajuste no altera ni el beneficio atribuido del grupo, que se mantiene en torno a los 14.000 millones de euros, ni la rentabilidad sobre capital tangible, situada en el 16,3%.

Impacto de la salida de Polonia en ingresos y costes

La desinversión en Polonia implica una reducción de 3.724 millones de euros en ingresos y un recorte de 358 millones en costes. Como resultado, los ingresos totales del grupo pasan de 62.390 millones a 58.308 millones de euros.

Los costes, por su parte, aumentan desde 25.725 millones hasta 26.410 millones, debido a la reclasificación de determinados gastos operativos y a un incremento de 283 millones en las dotaciones por insolvencias.

Cambios en la presentación de impuestos y otros resultados

El banco ha modificado también la forma de reflejar el impuesto a la banca, que deja de tratarse como una figura temporal y pasa a contabilizarse dentro de la línea de otros resultados de explotación. Además, se incorporan a los costes laborales ciertos gastos recurrentes vinculados a procesos legales y laborales.

Como consecuencia de estas reclasificaciones, el epígrafe de otros resultados reduce notablemente su impacto negativo, pasando de restar 3.387 millones a 834 millones al resultado del grupo.

Nueva organización de los negocios globales

Paralelamente, Santander ha introducido ajustes en la estructura de sus cinco negocios globales. El área de retail, que ya concentra más de la mitad del beneficio del grupo, incorpora ahora el negocio de tarjetas.

El área de pagos, rebautizada como Payment Solutions, se consolida como plataforma de soluciones de pago y mantiene el control sobre Plard, dedicada al procesamiento de tarjetas. Este cambio supone el traspaso de 4.532 millones de ingresos desde pagos a retail, junto con la reasignación de costes y dotaciones por insolvencias.

Reorganización en banca digital y gestión de patrimonios

El negocio Digital Consumer Bank adopta definitivamente la denominación Openbank tras la integración con la actividad de crédito al consumo. En Wealth, la estructura se simplifica pasando de cuatro subáreas a dos: banca privada y soluciones de seguros y gestión de activos.

La banca de inversión es el único segmento que permanece sin cambios en esta reorganización.