La tensión geopolítica impulsa el petróleo al inicio de 2026

El Brent sorprende al mercado con un fuerte repunte

La evolución del precio del petróleo en los primeros compases de 2026 está desafiando las previsiones del mercado. Frente a un consenso que anticipaba una cotización a la baja por el exceso de producción, la agitación geopolítica ha alterado el escenario. El barril de Brent ha subido cerca de un 10% en apenas cinco sesiones y ha superado los 66 dólares por primera vez desde el pasado mes de octubre.

Este movimiento rompe con las estimaciones que situaban el precio del crudo entre los 50 y 60 dólares durante el año. El gas natural también se ha visto arrastrado por esta dinámica, con un repunte acumulado del 16% en el mismo periodo, reflejando el aumento de la prima de riesgo geopolítico en los mercados energéticos.

Irán y el riesgo de interrupciones en el suministro

El principal foco de inquietud se sitúa en Irán. La posibilidad de una acción militar de Estados Unidos que desestabilice al régimen del ayatolá Alí Jamenei se ha convertido en el mayor riesgo para el mercado energético. El Brent avanzó nuevamente este miércoles, mientras que el West Texas Intermediate se aproxima a los 62 dólares, niveles no vistos desde octubre.

La subida se produce tras conocerse la retirada parcial de personal estadounidense de la base aérea de Al Udeid, en Catar, un enclave estratégico que ya fue objetivo de ataques iraníes en episodios recientes. Este movimiento ha reforzado la expectativa de una mayor implicación de Washington en el conflicto y ha alimentado el rally del crudo.

El papel estratégico del Estrecho de Ormuz

Irán no solo es uno de los principales productores de petróleo, con unos 3,3 millones de barriles diarios, sino que controla el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una cuarta parte del petróleo y del gas licuado que se consumen a nivel mundial. El temor a que un conflicto afecte a esta vía marítima es uno de los principales factores que explica el fuerte repunte de los precios.

Además del riesgo directo sobre el suministro iraní, destinado en gran parte a China, el mercado teme interrupciones más amplias en los flujos energéticos globales. Esta preocupación se ha trasladado con fuerza al mercado del gas natural europeo, que ha registrado subidas de doble dígito en pocos días.

Un repunte que podría ser temporal

Algunos analistas consideran que el actual rally podría ser pasajero. Recuerdan que el mercado petrolero sigue mostrando superávits de oferta y que Oriente Medio dispone de capacidad de producción adicional. A ello se suma el interés de la administración estadounidense por contener la inflación, lo que actuaría como freno a un encarecimiento sostenido de la energía.

En 2025, el precio del Brent cayó un 18% precisamente por el desequilibrio entre oferta y demanda, pese a las tensiones geopolíticas persistentes. Desde esta perspectiva, el repunte de comienzos de 2026 estaría impulsado por riesgos de suministro a corto plazo y por factores técnicos, como el cierre de posiciones cortas de inversores que apostaban por nuevas caídas del crudo.

La visión predominante entre varias casas de análisis es que, una vez se disipe la incertidumbre geopolítica, el petróleo tenderá a estabilizarse de nuevo en niveles más bajos a lo largo del año.