El mejor dato en un año pese a los despidos tecnológicos
El mercado laboral estadounidense sumó 130.000 empleos en enero, el mejor registro en los últimos doce meses, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). La cifra supera ampliamente las previsiones de los analistas, que esperaban entre 45.000 y 60.000 nuevos puestos, ante el impacto de los despidos en el sector tecnológico y el ajuste de plantillas vinculado al avance de la inteligencia artificial.
El dato, ajustado por efectos estacionales, contrasta con los 48.000 empleos creados en diciembre y apunta a una recuperación del ritmo de contratación tras la moderación registrada en el tramo final de 2025.
Salud y construcción impulsan la creación de empleo
El crecimiento del empleo se concentró principalmente en el sector sanitario y en la construcción. La atención sanitaria añadió 82.000 puestos en enero, con avances destacados en servicios ambulatorios, hospitales y centros residenciales. En 2025, el sector promedió 33.000 nuevos empleos mensuales.
La construcción incorporó 33.000 trabajadores, impulsada sobre todo por contratistas especializados en proyectos no residenciales. En contraste, el empleo federal y las actividades financieras registraron retrocesos.
Desempleo estable y revisión a la baja de datos previos
La tasa de paro descendió una décima hasta el 4,3%, mientras que el número total de desempleados se situó en 7,4 millones. Aunque estas cifras apenas variaron respecto al mes anterior, se mantienen por encima de los niveles de hace un año.
La estadística también revisó a la baja los datos de noviembre y diciembre, recortando 17.000 empleos adicionales y confirmando la desaceleración del mercado laboral en el último trimestre de 2025. Asimismo, la creación total de empleo del año pasado fue corregida desde 584.000 a 181.000 puestos.
Impacto en la política monetaria y contexto político
La fortaleza del empleo reduce la presión sobre la Reserva Federal para acelerar nuevas bajadas de tipos de interés. El mercado laboral muestra resiliencia tras meses marcados por el cierre presupuestario y los recortes de personal federal impulsados por la Administración de Donald Trump.
Las políticas migratorias más estrictas también influyeron en la oferta laboral, generando una situación atípica de menor contratación, pero también de escasos despidos. Superada esa fase, las empresas han retomado el ritmo de incorporación de personal.
Preocupación por el desempleo de larga duración
El número de desempleados de larga duración se mantuvo en 1,8 millones, aunque aumentó en 386.000 respecto al año anterior. Este grupo representa ya el 25% del total de desempleados, un indicador que empieza a preocupar a los analistas.
El informe marca además el estreno de Brett Matsumoto como nuevo comisionado de la BLS, tras su nombramiento por parte del presidente Trump. Su llegada se produce en un contexto económico volátil, con ajustes fiscales, cambios regulatorios y tensiones en torno a la fiabilidad estadística de los datos oficiales.

